Este final de febrero ha estado marcado por un relevante intercambio artístico. Mientras la Madonna de Portlligat abandonaba el Teatro-Museo Dalí de Figueres para regresar a su ubicación habitual en Japón, el Museo Rigaud de Perpiñán daba la bienvenida a una pieza histórica de Salvador Dalí pintada en 1931.
La llegada de este óleo sobre lienzo es fruto de la reforma integral que se está llevando a cabo en el Centro Pompidou. El museo parisino ha optado por descentralizar su colección mientras duran los trabajos de mejora en su sede central.
“"La estación de Perpiñán es el Centro del Mundo."
La pieza se ubicará en la antigua sala de estado de la mansión Lazerme, en el corazón del museo de Perpiñán. La exposición, inaugurada este 1 de marzo, se prolongará durante más de un año.



