Este documento operativo responde a la tensión residencial en esta localidad del Alt Empordà, marcada por el auge de los pisos turísticos. El plan ha contado con la asistencia técnica de la Diputación de Girona y se revisará anualmente para ajustarse a las necesidades sociales.
“"El problema que tiene l'Escala no es de falta de vivienda, sino que falta disponer de vivienda de alquiler asequible y estable."
Entre las medidas inmediatas destacan las subvenciones para rehabilitar viviendas vacías que se destinen al alquiler social, que se activarán esta primavera. Asimismo, se proyecta la construcción de 85 pisos protegidos en la zona de la Closa del Llop a través del Incasòl.




