Los hechos ocurrieron cerca de las tres de la madrugada mientras la víctima realizaba tareas de mantenimiento en una zona de difícil acceso por carretera. Según fuentes policiales, el hombre habría sufrido una descarga eléctrica en la línea férrea, situada entre las estaciones de Sant Miquel de Fluvià y Camallera.
El compañero del operario, que aún respiraba durante el trayecto, lo trasladó con el vehículo ferroviario utilizado para el trabajo hasta la estación de Camallera, buscando un punto más accesible para los servicios de emergencias.
A pesar de los esfuerzos de los Mossos d'Esquadra, que utilizaron un desfibrilador, y la intervención de los Bomberos de la Generalitat y del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), el hombre acabó falleciendo en la estación.
Este suceso ocurre pocos días después del derrumbe en las obras de soterramiento de la línea R2 en Montcada i Reixac, que provocó importantes afecciones en la circulación ferroviaria. También se ha registrado un corte en la línea R3 por problemas en el sistema de regulación del tráfico.




