Esta operación patrimonial tiene como objetivo principal frenar el progresivo deterioro que sufre la fortificación. El consistorio del Alt Empordà considera que la titularidad pública es la mejor vía para proteger el monumento y asegurar su integridad estructural a largo plazo.
Más allá de la simple preservación, el proyecto de Navata busca potenciar el legado cultural de la zona. Una vez que el castillo pase a manos municipales, se prevé iniciar tareas de acondicionamiento que permitan poner en valor este activo histórico.




