La propuesta busca superar la fragmentación actual del espacio protegido. La entidad ecologista defiende que la ampliación no debe ser solo una suma de hectáreas, sino una estrategia para conectar sectores separados, recuperar zonas degradadas y fortalecer la resiliencia ante la crisis climática.
Entre las áreas sugeridas destacan zonas húmedas en torno a Riumors, Siurana y la Coromina, así como espacios de gran valor para la avifauna y la flora amenazada. También se incluyen cultivos entre Castelló d'Empúries y Empuriabrava, que funcionan como conectores ecológicos esenciales.
La lista de espacios propuestos se completa con el meandro del río Fluvià en Torroella de Fluvià, las marismas de la Rubina y diversos sistemas hidráulicos históricos. Además, se pide proteger el ámbito marino vinculado a la Red Natura 2000 para preservar las praderas de fanerógamas marinas.




