La actividad forestal ha sido especialmente intensa durante los últimos quince días, periodo en el cual se han quemado más de 4.000 hectáreas. Uno de los focos más relevantes de estas semanas ha sido el incendio declarado en la zona de las Gavarres, que por sí solo ha representado la mitad de la superficie afectada en este corto espacio de tiempo.
Según los datos facilitados por los Agents Rurals, el origen de los fuegos es diverso. Del total de 461 episodios contabilizados, 72 han sido provocados de manera intencionada, como el caso registrado en Tiana, en el Maresme, a finales del mes de junio. Además, se han contabilizado 148 incendios derivados de negligencias humanas.
“"Cada año los veranos son más complicados porque los periodos de altas temperaturas y baja humedad se alargan más."
Ante este escenario, los responsables de la planificación operativa insisten en la necesidad de que la ciudadanía extreme las precauciones. El alargamiento de los periodos de riesgo, caracterizados por la combinación de temperaturas elevadas y una humedad ambiental muy baja, complica las tareas de extinción y prevención durante la campaña estival.




