El campeonato, organizado por el Club de Vela La Ballena Alegre, se cerró el viernes en la bahía de Roses tras una semana de competición de alto nivel. La cita incluyó las regatas decisivas, las Medal Races, y la ceremonia de entrega de premios, con la presencia del conseller d’Esports de la Generalitat, Berni Álvarez.
Turquía se impuso en la clasificación por naciones, superando a Italia y Polonia, gracias a un destacado papel en las categorías femeninas. Italia lideró las categorías masculinas, mientras que España finalizó en sexta posición.
El evento ha puesto de manifiesto el crecimiento del IQFoil, una variante del windsurf con foil que permite a la tabla 'volar' sobre el agua, aumentando la velocidad y reduciendo la dependencia del viento. Cientos de jóvenes promesas compitieron en pruebas de race course y slalom, combinando velocidad, estrategia y adaptación.
El macroevento requirió un amplio despliegue logístico, con casi un centenar de embarcaciones de apoyo y la colaboración del Club Nàutic l'Escala. Las condiciones meteorológicas permitieron disputar todas las jornadas, a pesar de los reajustes necesarios por el calor y la variación de los vientos.
Paralelamente a la competición, el Mundial apostó por la sostenibilidad con el proyecto "Conèixer per preservar", impulsado por el director técnico Pep Subirats. Las acciones incluyeron la liberación de crías de sepia, una jornada de vela inclusiva con la Fundació Cruyff y la presentación de un jardín de mariposas en colaboración con la UVic.




