Esta medida es crucial, ya que Siurana está catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), una protección que, si bien es vital para su patrimonio, también implica una burocracia considerable para cualquier intervención. La alcaldesa Meritxell Cardona ha subrayado que el plan debe ser una herramienta para ganar "agilidad" en la ejecución de diversas "actuaciones" necesarias.
“"Siurana no es un "belén"; hay gente que vive allí y los vecinos deben poder arreglar las fachadas o instalar placas solares ante la "dilatación" administrativa actual."
Un ejemplo reciente de la complejidad administrativa es la instalación de una nueva línea eléctrica subterránea en Siurana, un proyecto que ha tardado tres años en gestionarse. Cardona ha explicado que cada proyecto municipal requiere la presentación de numerosos informes sectoriales a diversos departamentos, especialmente a la comisión de patrimonio del Departamento de Cultura, a pesar de reconocer su "condescendencia y vigilancia".
Siurana es uno de los pocos BCIN del estado que incluye un conjunto habitado completo, abarcando desde la iglesia de Santa María de Siurana hasta el Castillo. El nuevo plan de protección proporcionará un marco regulador claro para la administración local y los residentes, definiendo qué se puede hacer y qué no, y permitiendo establecer nuevos servicios de manera más eficiente, teniendo en cuenta las limitaciones de espacio.
Con una treintena de vecinos empadronados, una de las prioridades es garantizar los servicios esenciales. La alcaldesa ha expresado el deseo de que Siurana no se convierta en un "parque temático", sino que sus habitantes tengan acceso a una buena carretera, electricidad garantizada y conectividad. El plan también abordará la regulación del turismo, estableciendo zonas de aparcamiento, usos para apartamentos turísticos y restauración, para asegurar una "frecuencia fluida" de visitantes y una "expansión turística en un marco de tranquilidad".
Paralelamente, el Ayuntamiento trabaja en la rehabilitación del Castillo de Siurana, de origen árabe, para hacer accesible la totalidad de sus restos. Actualmente, solo un 30% es visitable. El objetivo es "poder hacer un recorrido por todo lo que es la muralla, observar toda su inmensidad, el abismo que lo rodea y sobre todo el carácter inexpugnable", así como el "paisaje maravilloso" del valle del río Siurana y el Montsant.




