Considerado una figura esencial en la historia del tenis de mesa del Alt Empordà, Guanter ejerció como delegado del CER l'Escala desde 1978 hasta 1996. Durante este periodo, su dedicación fue crucial para el crecimiento de la entidad, asumiendo múltiples tareas que iban más allá de las responsabilidades habituales de un delegado.
Uno de los momentos más destacados de su gestión fue el ascenso a la División de Honor, la actual segunda división y entonces máxima categoría estatal, durante la temporada 1991/1992. Este éxito se logró después de una fase final disputada en Almería, donde el equipo formado por Michael Adodo, Josep Manel Maillo y David González ganó los cinco partidos disputados.
“"No se esperaba subir."
Guanter recuerda con emoción el regreso a casa, donde el equipo fue recibido como héroes en el Ayuntamiento y en la plaza de l'Escala. Desde aquel ascenso, el CER l'Escala ha mantenido su presencia en la élite del tenis de mesa español, jugando solo cuatro temporadas por debajo de la máxima categoría en los últimos treinta años.
Su etapa como delegado finalizó en 1996, después de dieciocho años de intensa dedicación. Guanter, propietario de una agencia inmobiliaria en l'Escala, decidió dejar el cargo por el agotamiento que suponía la gran carga de trabajo y la falta de apoyo. A pesar de ello, su visión de club incluyó la profesionalización de la entidad y la promoción del talento joven, como Iker González y Norbert Tauler.
“"Lo que pasaba antes era una locura, que todo el trabajo recayera sobre el delegado... No podía ser."
Recientemente, Guanter ha regresado al club como jugador veterano, participando en categorías provinciales. El CER l'Escala le rindió un homenaje el pasado mes de febrero en el restaurante Molí de l'Escala, reuniendo a cerca de un centenar de personas para reconocer su inestimable contribución.




