Esta cámara forma parte del sistema LECTIO de los Mossos d’Esquadra, una red tecnológica desplegada en toda Cataluña. El Ayuntamiento ha querido aclarar que el dispositivo no es un radar, no mide la velocidad ni pone multas.
El acceso a los datos recogidos por la cámara es exclusivo para los Mossos d’Esquadra, que la utilizarán para detectar vehículos robados o relacionados con investigaciones en curso. El Ayuntamiento no tiene acceso a ningún tipo de información.
La puesta en funcionamiento de este equipamiento corresponde al Departament d’Interior, con la autorización pertinente según la normativa vigente de videovigilancia.




