La actuación policial se llevó a cabo en Vilanova de la Muga, donde los agentes localizaron la plantación distribuida en el sótano de un inmueble. En total, se intervinieron 882 plantas de cannabis.
Como resultado del registro, los Mossos d'Esquadra detuvieron a dos personas, a quienes se les imputa un delito contra la salud pública por la tenencia y cultivo de la droga.
Durante la inspección, los agentes determinaron que la vivienda tenía la conexión eléctrica manipulada para alimentar la plantación. Por este motivo, los arrestados también están acusados de un delito de fraude del fluido eléctrico.
Además de las plantas, la policía confiscó material utilizado para el cultivo intensivo, incluyendo lámparas especializadas y sistemas de climatización.




