La nueva suspensión del servicio de Rodalies, decidida el sábado, provocó un cambio de tono en los socios del Govern, ERC y Comuns. El líder republicano justificó su petición argumentando que ambos políticos socialistas han demostrado una “incapacidad manifiesta” para afrontar y explicar los problemas de la red ferroviaria y de la AP-7.
“"A efectos prácticos ya han dimitido de sus responsabilidades. Pedimos que sean consecuentes y que dimitan también en los aspectos formales."
Este giro estratégico de ERC, socio principal tanto del gobierno de Salvador Illa como del de Pedro Sánchez, podría alejar la posibilidad de una negociación rápida para aprobar los presupuestos de la Generalitat. Junqueras reiteró que, antes de hablar de las cuentas, debe desbloquearse la iniciativa en el Congreso para que la Generalitat recaude el 100% del IRPF.
Los Comuns, por su parte, reclamaron al Gobierno central que “dé la cara” y su portavoz parlamentario, David Cid, señaló a Puente como “máximo responsable” y “ausente”, aunque evitó pedir su dimisión. ERC también solicitó al Govern que facilite el teletrabajo mientras se restablece el servicio.




