La oposición en bloque, encabezada por Junts per Catalunya, alzó la voz ayer contra el servicio de Rodalies, calificándolo de “nefasto” y “víctima de décadas de desinversión y falta de mantenimiento”. Las críticas se centraron en la gestión de la crisis, especialmente por la suspensión del servicio sin alternativas claras. Los posconvergentes exigen directamente el cese de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y critican el traspaso impulsado por el Govern como una “estafa”.
“"Hay que buscar soluciones, no repartir culpas, y actuar unidos, todas las administraciones, sin importarnos el color político."
Esta crisis no es nueva; ya en marzo del año pasado se vivieron graves incidencias que obligaron al president Salvador Illa a pedir disculpas. Sin embargo, el Govern defiende los avances logrados con el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, incluyendo la creación de la empresa mixta Rodalies de Catalunya y una inversión comprometida de más de 2.500 millones de euros en la red.
Las conselleras Sílvia Paneque y Núria Parlon (Interior) comparecerán en el Parlament para dar explicaciones sobre la gestión de la crisis. Los Comuns añadieron la petición de comparecencia del presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña. Paralelamente, el Govern aprobó un decreto declarando el viernes 23 de enero como día de luto oficial por el accidente mortal de Gelida, sumándose a los tres días ya decretados por la tragedia de Córdoba.




