Desde el accidente mortal de Gelida, un equipo de 400 personas ha trabajado intensamente en taludes y trincheras, realizando talas sistemáticas que han supuesto la eliminación de 13.680 árboles. De estos, 5.700 se talaron específicamente en el tramo entre Maçanet y Portbou. Además, se están llevando a cabo obras en los túneles de Rubí y del Garraf para reforzar la infraestructura.
Actualmente, Renfe programa el 94% de las circulaciones de trenes que había antes del siniestro, que costó la vida a un maquinista en prácticas. Esta cifra se refiere a los trayectos ofrecidos, ya que las incidencias pueden provocar modificaciones. La red de Rodalies y Regionales ofrece 846 circulaciones diarias, aunque las programaciones aún no se han recuperado completamente en las líneas R3, R4 y RG1.
“"Hay un “retraso sistemático” de entre 10 y 15 minutos en la R4 por limitaciones de velocidad que no se ha trasladado a los horarios porque esperan que “en las próximas semanas” esté resuelto."
La operativa ferroviaria ha implementado un sistema de "reservas estratégicas" con trenes y maquinistas de refuerzo en las cabeceras para evitar la acumulación de retrasos. Estas medidas permiten absorber el impacto de las limitaciones de velocidad, especialmente en líneas con menos restricciones como la R1. Las 78 limitaciones retiradas eran las que provocaban las afectaciones más graves, permitiendo una recuperación significativa del servicio.
Antes del accidente de Gelida, había 95 limitaciones de velocidad temporales. Después del siniestro, esta cifra se disparó hasta un máximo de 216 la primera semana de marzo. El objetivo de Adif es reducirlas hasta niveles similares a los previos al accidente. Entre las actuaciones realizadas se incluyen la estabilización de trincheras y la colocación de mallas, con un presupuesto de 107 millones de euros para contratos de emergencia por el temporal Harry, 63,5 millones para mantenimiento y 11,2 millones para control de vegetación.
La línea R4 sigue siendo una de las más afectadas, con menos trayectos programados que antes del 20 de enero. En el tramo norte, entre Terrassa y Manresa, el servicio se realiza con un tren lanzadera debido a limitaciones de velocidad "importantes". A partir del lunes, se implementará una nueva limitación de velocidad a la altura de L'Ametlla de Mar, en un tramo de 15,4 kilómetros del corredor mediterráneo, donde los trenes R16 y Avant podrán circular a un máximo de 160 km/h.




