La decisión de suspender toda la red se tomó después de que un tren de la línea R4 chocara contra un muro caído en la vía en Gelida (Alt Penedès) el martes por la tarde. El incidente provocó la muerte de un maquinista en prácticas que viajaba en la cabina y dejó un total de 37 heridos, cinco de ellos graves.
“"La principal prioridad es revisar toda la infraestructura antes de reanudar el servicio con plenas garantías de seguridad."
La suspensión ha generado gran desconcierto y largas colas en las estaciones de bus y trenes, especialmente en Tarragona y en Sants (Barcelona), donde muchos usuarios habituales desconocían la situación. Ante el colapso viario, el Departament de Territori levantó las barreras de los peajes de la C-32, en los túneles del Garraf, para facilitar la circulación hacia Barcelona.
Paralelamente, el sindicato de maquinistas Semaf ha anunciado la convocatoria de una “huelga general en todo el sector” y ha advertido de que el servicio “no se prestará sin las garantías de seguridad suficientes”. A nivel político, Junts ha solicitado la comparecencia urgente de la consejera Sílvia Paneque en el Parlament y del ministro Óscar Puente en el Congreso por la “mala gestión de la crisis ferroviaria”.




