El siniestro se produjo en el punto kilométrico 64 de la línea del Penedès. La víctima mortal es un joven aprendiz de maquinista, nacido en 1998 y residente en Sevilla, que viajaba en la cabina con otros tres trabajadores. Los Bomberos de la Generalitat necesitaron casi una hora para rescatar a uno de los supervivientes del amasijo de hierros en el que quedó el convoy.
La colisión, que ocurrió a las 21.02 horas, fue causada por el impacto del tren contra un muro de contención de la autopista AP-7 que se había precipitado a las vías. Las autoridades, incluyendo la consellera de Territori, Silvia Paneque, y el alcalde de Sant Sadurní d'Anoia, Pere Vernet, vinculan directamente el accidente a las intensas precipitaciones de las últimas horas.
“"La lluvia de los últimos días hacía tiempo que no se veía en la zona y ha sido la causante del accidente."
El accidente obligó a suspender la totalidad del servicio de Rodalies en Catalunya hasta que Adif pudiera garantizar la seguridad de la infraestructura. El sindicato de maquinistas SEMAF instó al personal a no mover ningún tren en señal de protesta por la muerte de su compañero. Dos heridos graves ingresaron en Bellvitge, otro en Vall d’Hebron y un cuarto en la Mútua de Terrassa.
Este incidente se sumó a otro descarrilamiento menor en la línea R1 entre Maçanet-Massanes y Tordera y al fallecimiento de un vecino de Fontanilles en Palau-sator, arrastrado por una riera, demostrando la gravedad de la borrasca Harry que ha afectado la comunidad.




