Un muerto y 41 heridos en el descarrilamiento de un tren de Rodalies en Gelida

La colisión en la línea R4 se produjo al impactar el convoy contra un muro de contención de la AP-7 caído por las lluvias torrenciales.

Imagen genérica de un tren de cercanías descarrilado en una zona boscosa bajo un puente de la autopista.
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Imagen genérica de un tren de cercanías descarrilado en una zona boscosa bajo un puente de la autopista.

Un maquinista en prácticas falleció y 41 pasajeros resultaron heridos la noche del martes en Gelida, cuando un tren de la línea R4 chocó contra un muro derrumbado por la borrasca.

El siniestro se produjo en el punto kilométrico 64 de la línea del Penedès. La víctima mortal es un joven aprendiz de maquinista, nacido en 1998 y residente en Sevilla, que viajaba en la cabina con otros tres trabajadores. Los Bomberos de la Generalitat necesitaron casi una hora para rescatar a uno de los supervivientes del amasijo de hierros en el que quedó el convoy.
La colisión, que ocurrió a las 21.02 horas, fue causada por el impacto del tren contra un muro de contención de la autopista AP-7 que se había precipitado a las vías. Las autoridades, incluyendo la consellera de Territori, Silvia Paneque, y el alcalde de Sant Sadurní d'Anoia, Pere Vernet, vinculan directamente el accidente a las intensas precipitaciones de las últimas horas.

"La lluvia de los últimos días hacía tiempo que no se veía en la zona y ha sido la causante del accidente."

Pere Vernet · Alcalde de Sant Sadurní d'Anoia
El accidente obligó a suspender la totalidad del servicio de Rodalies en Catalunya hasta que Adif pudiera garantizar la seguridad de la infraestructura. El sindicato de maquinistas SEMAF instó al personal a no mover ningún tren en señal de protesta por la muerte de su compañero. Dos heridos graves ingresaron en Bellvitge, otro en Vall d’Hebron y un cuarto en la Mútua de Terrassa.
Este incidente se sumó a otro descarrilamiento menor en la línea R1 entre Maçanet-Massanes y Tordera y al fallecimiento de un vecino de Fontanilles en Palau-sator, arrastrado por una riera, demostrando la gravedad de la borrasca Harry que ha afectado la comunidad.