La nueva etapa de la unidad se centra en una atención integral que busca no solo aliviar el dolor, sino también mejorar la movilidad, recuperar la autonomía y reducir las limitaciones en la vida cotidiana. El abordaje combina diferentes opciones terapéuticas con la coordinación de profesionales de diversas disciplinas, considerando las consecuencias físicas y emocionales de cada paciente.
Esta recuperación coincide con el Día Europeo de Concienciación sobre el Dolor, celebrado hoy 21 de octubre. Según la Sociedad Española del Dolor (SED), el dolor crónico afecta al 25,9% de la población española, causando dificultades para caminar, dormir, trabajar, así como problemas de ansiedad y depresión.
Entre las patologías que requieren atención especializada se incluyen lumbalgias y ciáticas crónicas, hernias discales, artrosis avanzada y diferentes formas de dolor neuropático, como las neuropatías diabéticas o las neuralgias postherpéticas, que han centrado la conmemoración de este año por sus dificultades diagnósticas y terapéuticas.
Las unidades especializadas disponen de opciones terapéuticas como bloqueos nerviosos, infiltraciones guiadas por imagen, radiofrecuencia y tratamientos farmacológicos intravenosos. La elección depende del origen, evolución y situación clínica del paciente. También se revisa y ajusta la medicación, especialmente los analgésicos opioides, para controlar efectos adversos y minimizar riesgos.
El abordaje multidisciplinar incluye especialidades como anestesiología, rehabilitación, traumatología, reumatología, fisioterapia y psicología, para actuar sobre las consecuencias físicas, funcionales y emocionales del dolor persistente y ayudar a los pacientes a mantener la máxima autonomía posible.




