La intervención fue posible gracias a un estudio del suministro eléctrico que reveló un desequilibrio masivo entre la potencia contratada y el gasto real. Este indicio de fraude eléctrico llevó a los investigadores de Vilafranca y Sant Sadurní hasta la nave industrial, que permanecía cerrada al público.
En el interior, la policía localizó una infraestructura profesional que incluía sistemas de iluminación de alta intensidad, transformadores y fertilizantes. Los detenidos, de 24 y 26 años, han pasado a disposición judicial en Vilafranca del Penedès acusados de delitos contra la salud pública.




