La consejera de Economía, Alícia Romero, admitió el retraso en el calendario, que se ha visto afectado por la crisis de Rodalies y el accidente de tren en Gelida. A pesar de esto, expresó optimismo para recuperar el tiempo perdido y abrir el debate sobre los números.
“"Esperamos aprobar los presupuestos durante este primer trimestre."
Los socios de investidura aprovecharon la sesión para frenar las expectativas de un acuerdo rápido. ERC, a través del diputado Albert Salvadó, exigió avances en la negociación para que la Generalitat pueda recaudar el IRPF, un punto clave del pacto de investidura que quedó aparcado desde el accidente en Adamuz.
“"Podemos entender un retraso, pero no un incumplimiento."
Por su parte, los Comuns recordaron al Govern el incumplimiento de la Ley de Vivienda, ya que hace un año que se aprobó el régimen sancionador sin que se haya impuesto una sola multa. El portavoz David Cid advirtió que están esperando que se cumpla lo pactado para abrir una nueva negociación.
Junts, mediante Joan Canadell, instó al Govern a llevar las cuentas al Parlament para negociar, aunque puso como condición la rebaja de la fiscalidad. Canadell lanzó una advertencia contundente al ejecutivo en caso de no ser capaces de aprobar las cuentas.




