Organizada por el Centre Excursionista Penedès (CEP), la marcha volvió a convertir el municipio en un punto de referencia atlético en la comarca del Penedès. El evento destacó por su naturaleza inclusiva, permitiendo la participación de personas con diferentes ritmos y capacidades.
La prueba registró una notable disparidad en los tiempos de llegada, con una diferencia de nueve horas entre el primer y el último participante. Este dato subraya el carácter no competitivo de la marcha, donde el objetivo principal es disfrutar de la actividad física y del paisaje.




