Según el último documento semanal de limitaciones de Adif, Cataluña tiene actualmente 183 tramos ferroviarios con la velocidad reducida, lo que afecta a 163 kilómetros de vía. Esta cifra supone un incremento significativo respecto a los aproximadamente noventa puntos que había antes del siniestro de Gelida.
Tras el accidente del 20 de enero, que provocó la muerte de un maquinista en prácticas y decenas de heridos al chocar un convoy de la R4 contra un muro de contención desprendido, Adif comenzó a establecer nuevas limitaciones para garantizar la seguridad. El número de tramos afectados alcanzó un máximo de 225 a principios de marzo, con 180 km de vía limitados. Actualmente, la cifra se ha reducido a 183.
El accidente, causado por un muro de contención afectado por intensas lluvias, llevó a la suspensión temporal de la circulación en toda la red de Rodalies para inspeccionar la infraestructura. Esta situación generó importantes alteraciones en la movilidad de miles de usuarios, con líneas parcialmente interrumpidas durante días.
La presión de los maquinistas, que reclamaban recuperar los estándares de seguridad tras la muerte de un compañero, culminó con una huelga convocada entre el 9 y el 11 de febrero. En las semanas posteriores al accidente, el operador fue ampliando el número de tramos con limitación de velocidad para minimizar riesgos.
El documento semanal de Adif, que incluye todas las limitaciones vigentes en la red ferroviaria estatal (excepto la alta velocidad), detalla que en más de sesenta tramos la reducción es de hasta 30 km/h. Quince más circulan entre 10 y 20 km/h, cincuenta a 50 km/h y treinta a 60 km/h.
El 45% de los tramos con velocidad limitada se concentran en la demarcación de Barcelona (83 tramos), una decena más que antes del accidente. En Tarragona hay 57 tramos afectados (un 30% del total), en Girona una treintena, y en Lleida solo 13, aunque esta cifra representa el doble que en el momento del siniestro.




