Desde el siniestro del 20 de enero, que coincidió con el temporal Harry, las interrupciones y restricciones de velocidad han sido constantes. En febrero, se registraron más de 220 puntos con limitaciones. Tanto Adif como Renfe expresan optimismo ante la lenta recuperación del servicio, que actualmente realiza 846 circulaciones diarias, representando el 94% de la oferta previa al accidente.
La reducción de estas limitaciones es gradual. El ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció en el Senado que el Gobierno espera haber resuelto todas estas alteraciones para el próximo mes de junio. Durante el mes de marzo, Adif logró eliminar 36 limitaciones de velocidad, aunque se han añadido nuevas. Las restricciones temporales pueden ser causadas por factores como la meteorología adversa, incidencias detectadas, obras de mejora o anomalías identificadas por el personal ferroviario.
Desde el accidente, Adif ha revisado más de 690 elementos de la infraestructura, estabilizando 33 tramos de trincheras y taludes. Se han movilizado más de 400 efectivos, incluyendo 360 operarios y técnicos, y 50 inspectores. Además, en los últimos tres meses, se han talado 13.680 árboles en toda la red, con 5.745 de estas talas realizadas en el trayecto Maçanet-Portbou, para prevenir caídas sobre las vías o la catenaria, especialmente en zonas afectadas por la tramontana.
La línea R1 (Molins de Rei a Maçanet-Massanes) opera al 100% de la oferta previa, iniciando y finalizando en L'Hospitalet de Llobregat por obras. La R2 (Sant Vicenç de Calders a Maçanet-Massanes) también está al 100%, con horarios adaptados por obras en los túneles del Garraf. La R4 (Sant Vicenç de Calders a Manresa) funciona al 89% de su oferta. La R3 (L'Hospitalet de Llobregat a Puigcerdà) es la más afectada, con solo el 49% de la oferta y servicio alternativo por carretera en algunos tramos. La R8 (Martorell a Granollers) solo presta servicio entre Rubí y Granollers Centre, con transporte por carretera entre Rubí y Martorell por obras en el túnel de Rubí.




