“"Mejorar las condiciones de seguridad en este punto, tanto para los conductores como para los peatones teniendo en cuenta que el cruce es muy utilizado para acceder a los núcleos de población de Montferrer i Castellbò, de Aravell y Bellestar y a la urbanización Balcó del Pirineu, así como a las instalaciones del aeropuerto Andorra-La Seu."
Arrancan los trabajos para la rotonda de Montferrer en la N-260
La infraestructura, con una inversión de 729.630 euros, mejorará la seguridad en un punto de gran tráfico en el Alt Urgell.
Por Pere Roca Soler
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Imagen genérica de obras en una carretera rural con barreras de seguridad.
Este martes, 7 de abril, han comenzado los trabajos preliminares para la construcción de la rotonda de Montferrer, una infraestructura clave en la N-260 que busca mejorar la seguridad en un punto de gran tráfico en el Alt Urgell.
La construcción de esta rotonda, ubicada en el punto kilométrico 230,7 de la N-260, representa una inversión de 729.630 euros por parte del Ministerio de Transportes. Se prevé que las obras tengan una duración de entre cinco y seis meses, periodo durante el cual se esperan afectaciones al tráfico. El proyecto ha sido una reivindicación histórica de la zona.
Al acto de inicio de los trabajos previos asistieron diversas autoridades, incluyendo a José Crespín, subdelegado del Gobierno en Lleida; Carlota Vilanova, jefa de la Unidad de Carreteras del Estado en Lleida; y Albert Marquet, alcalde de Montferrer i Castellbò. El municipio ya había alertado a los vecinos sobre el inicio de las obras mediante un bando.
La rotonda, que tendrá un diámetro de 15 metros, dos carriles y pasos de peatones en los cuatro lados, es crucial para la seguridad vial. Según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la intensidad media diaria de circulación en este tramo de la N-260 es de aproximadamente 15.600 vehículos, con un 92,64% de coches y un 7,36% de camiones.
El proyecto, iniciado en 2019, ha sufrido diversos contratiempos, como la paralización por la pandemia de la Covid-19 en 2020 y una licitación desierta en 2022 debido al incremento de precios derivado de la invasión rusa en Ucrania. Estos factores obligaron a una actualización de precios y a un aumento de la inversión de casi un 30%. La nueva licitación se realizó en octubre de 2024 y la adjudicación a principios de septiembre del año pasado, posponiendo el inicio para evitar las condiciones invernales.



