La investigación se inició a finales del año pasado cuando la mujer de 89 años denunció a su asistente ante los Mossos d'Esquadra. La pareja había contratado a la cuidadora el verano anterior, aprovechando esta su dependencia total y la falta de tutela familiar directa.
Los investigadores constataron que la cuidadora, autorizada para realizar gestiones bancarias, efectuó diez retiradas de efectivo por 4.800 euros y una transferencia de 50.200 euros sin el conocimiento de la víctima. Además, se descubrió que la anotación de la transferencia en la libreta había sido manipulada para simular un valor de solo 200 euros.
La detenida se habría aprovechado de la especial vulnerabilidad de las víctimas, debido a su edad y a la falta de tutela familiar directa.
De la cuenta del marido, de 92 años, se detectaron 107 retiradas de efectivo no autorizadas, sumando un total de 59.180 euros. La investigación también reveló la desaparición de joyas, monedas y otros objetos de valor del domicilio.
Los Mossos confirmaron que la transferencia más grande se realizó directamente a una cuenta de la cuidadora y que esta habría vendido joyas en establecimientos de compraventa de la comarca. La detención se produjo este jueves, y la mujer pasó a disposición del juzgado de guardia de la Seu d'Urgell este viernes, acusada de estafa, administración desleal, hurto y usurpación de estado civil por presentar un contrato manipulado.




