Los graduados STEM ganan 300€ más, pero la inflación reduce el poder adquisitivo

La encuesta de la AQU revela plena ocupación universitaria, pero con brechas salariales y de género persistentes.

Imagen genérica de graduados universitarios frente a un edificio universitario.
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Imagen genérica de graduados universitarios frente a un edificio universitario.

La Encuesta de Inserción Laboral 2026 de la AQU constata que nueve de cada 10 universitarios están ocupados a los tres años, con un paro del 6%, pero con diferencias salariales notables según los estudios.

Los graduados universitarios se acercan a la plena ocupación, con una tasa de paro del 6%, según la Encuesta de Inserción Laboral 2026 de la Agencia para la Calidad Universitaria (AQU). Sin embargo, las condiciones laborales y salariales varían significativamente según la rama de estudios.
Las titulaciones STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) lideran los ingresos, con una media de 300 euros mensuales más que el resto. No obstante, ni estos perfiles han logrado recuperar el poder adquisitivo perdido desde 2011 debido a la inflación. Además, persiste una brecha de género considerable: los hombres titulados en Medicina y Odontología ganan de media 484 euros más que las mujeres, y en Ingeniería Civil, la diferencia es de 466 euros.
Un cambio destacado en la edición de 2026 es que las prácticas universitarias se han convertido, por primera vez en 25 años, en la principal vía de acceso al mercado laboral, superando los contactos personales y familiares. Esto indica una tendencia hacia una mayor valoración de la experiencia adquirida durante los estudios.
Las Humanidades continúan presentando niveles más altos de sobrecualificación y salarios inferiores. Dentro de este ámbito, Bellas Artes registra el índice de calidad ocupacional más bajo. La adecuación entre formación y empleo también ha empeorado ligeramente en Artes y Diseño, Educación y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), aunque estas últimas, junto con Ingenierías, mantienen una rápida incorporación al mercado laboral.
Los titulados de máster y doctorado muestran mejores índices de adecuación y liderazgo, aunque en la empresa privada, solo un tercio de los doctores realizan tareas estrictamente vinculadas a su formación doctoral. La salud mental de los doctorandos es un aspecto crítico, con un 36,5% que ha sufrido problemas durante sus estudios.
La enseñanza del inglés ha mejorado, obteniendo un aprobado general por primera vez, aunque los graduados perciben margen de mejora, especialmente en el ámbito de las Ciencias. La encuesta concluye que tener un título universitario reduce el riesgo de paro, pero la calidad del puesto de trabajo, el salario y la adecuación de las tareas dependen fuertemente del ámbito de estudios.