El proyecto de expansión contempla la construcción de estos nueve hangares sobre una superficie de 7.200 metros cuadrados. Actualmente, el aeropuerto ya tiene diecinueve espacios adjudicados, y las zonas disponibles están completamente ocupadas o en proceso de construcción, lo que justifica la necesidad de esta ampliación.
A nivel operativo, durante el año 2025 se alcanzó un acuerdo crucial con los operadores de parapente de la zona de Organyà. Esta coordinación, llevada a cabo con la DGAC, la AESA y la Federació Aèria Catalana, permitirá compatibilizar ambas actividades aéreas.
La solución técnica adoptada a raíz de este acuerdo prevé la implantación del control aéreo en el aeropuerto a partir de este verano. Además, los GRAE (Grupo de Apoyo de Actuaciones Especiales) han iniciado los trabajos para edificar sus nuevas dependencias, con la intención de basar allí un equipo de 45 personas.




