La sesión del consejo de alcaldes del Alt Urgell, celebrada ayer, marcó el punto de partida para la unificación de la gestión del agua potable en la comarca. El objetivo principal es mejorar la eficiencia y la viabilidad económica del servicio, que actualmente presenta una gran heterogeneidad entre los 19 ayuntamientos que conforman la región.
Un estudio elaborado por el área de Medio Ambiente del ente comarcal ha puesto de manifiesto que solo cuatro municipios del Alt Urgell disponen de un modelo de gestión del agua económicamente sostenible. El resto, quince municipios, necesitan una revisión de su sistema actual. De estos, quince gestionan el servicio directamente, tres mediante concesión a una empresa privada y uno utiliza un modelo mixto.
En cuanto al cobro, el estudio detalla que seis ayuntamientos aplican una cuota fija anual que oscila entre los 21 y los 110 euros. Nueve municipios cobran según el consumo real, con cuatro de ellos con un precio único y cinco con tramos diferenciados. Sorprende que tres municipios del Alt Urgell todavía no cobran a sus vecinos por el consumo de agua potable.
“"Vemos que es muy difícil ir del 0 al 100, teniendo en cuenta que partimos de una situación muy desigual."
La presidenta del Consejo Comarcal del Alt Urgell, Josefina Lladós, subrayó la dificultad de implementar un modelo supramunicipal rápidamente debido a la "disparidad" existente. Abogó por la "profesionalización" de la gestión para lograr una mayor eficiencia. Más de la mitad de los ayuntamientos se muestran favorables a una gestión mancomunada completa, mientras que el resto prefiere una colaboración parcial. Como primer paso, se propone que el ente comarcal se encargue del seguimiento de los análisis y la compra de cloro.
En la misma sesión, el director de la Fundación Municipalista de Impulso Territorial (FMIT) de la Asociación Catalana de Municipios, Agustí Serra, presentó un nuevo servicio de asesoramiento para iniciativas urbanísticas y de ordenación del territorio. Esta propuesta, en colaboración con la Diputación, ofrecerá sesiones semanales con arquitectos y urbanistas de la FMIT para técnicos y alcaldes. También se abordó el déficit en saneamiento, acordando retomar las conversaciones con la Agencia Catalana del Agua (ACA) para planificar actuaciones hasta el 2033.




