Aunque el volumen total de visitantes ha experimentado un ligero descenso del 5,89%, situándose en 5.205 personas, el centro ha logrado transformar su modelo hacia la interacción. Durante el último año, 2.651 personas se han sumado a las actividades organizadas, cifra que contrasta con los 1.489 participantes del año anterior. Este éxito se debe a una oferta más transversal que incluye visitas guiadas, las cuales han crecido un 41,2%.
En el ámbito de la divulgación, los ciclos temáticos han sido uno de los pilares fundamentales. El programa Parlem d'Història reunió a 250 asistentes, destacando la ponencia de Lluís Obiols sobre la electrificación de la ciudad. Asimismo, el ciclo Parlem de Ciència creció hasta los 104 participantes, con un interés especial por la conferencia de Anna Echeverria Moreno sobre los movimientos sísmicos en Os de Civís.
La apuesta por la juventud se ha materializado con el primer Casal d'Arqueologia, titulado Viatge al cor de l'Edat Mitjana, y el ciclo Imaginari. Además, el museo ha reforzado su accesibilidad ofreciendo visitas con intérprete en Lengua de Signos Catalana (LSC). En cuanto a las exposiciones, la muestra Refugiats. Andorra, país d'acollida ha sido un gran reclamo con más de 1.100 visitantes y visitas guiadas a cargo de Pau Chica.




