Una prueba piloto realizada en las autopistas AP-7 y A-2 ha demostrado la eficacia de un nuevo sistema basado en inteligencia artificial para identificar conductores que utilizan el teléfono móvil al volante o circulan sin cinturón de seguridad. Los resultados preliminares han impulsado al Servei Català de Trànsit (SCT) a considerar su implantación generalizada en las carreteras catalanas.
El sistema utiliza un remolque equipado con dos cámaras de alta definición y algoritmos de inteligencia artificial. Una de las cámaras ofrece una visión cenital, permitiendo detectar infracciones como el uso del teléfono móvil apoyado sobre las piernas o un cinturón de seguridad mal ajustado, situaciones que a menudo pasan desapercibidas en controles convencionales.
Durante la fase de pruebas, se han registrado aproximadamente 8.500 conductores utilizando el teléfono móvil y unas 4.500 infracciones relacionadas con el cinturón de seguridad. Los datos indican que entre el 3,6% y el 6,6% de los conductores observados usaban el móvil, mientras que entre el 1,3% y el 1,8% no llevaban el cinturón o lo usaban incorrectamente.
A la vista de estos resultados, el SCT está analizando la implementación de esta tecnología como una herramienta adicional para reforzar la seguridad vial y combatir conductas de riesgo frecuentes. La inteligencia artificial promete mejorar la eficacia de la vigilancia y la detección de infracciones.




