Estas acciones, enmarcadas en el proyecto 'Oliana t'acompanya', buscan empoderar a las personas mayores y prevenir situaciones de soledad no deseada. La aplicación para dispositivos móviles, desarrollada por la empresa Bleta, está diseñada específicamente para usuarios de edad avanzada, con iconos grandes y un canal de comunicación directo con el colectivo, facilitando el acceso a actividades municipales, avisos de emergencia y juegos.
Paralelamente, se está rehabilitando un antiguo bar y dos locales adyacentes para crear el Espai La Rasa, un centro cívico intergeneracional. Este nuevo equipamiento acogerá talleres de memoria, estiramientos y fotografía, con la intención de publicar un libro con imágenes antiguas y la memoria oral de los vecinos. El objetivo es que, aunque priorice a las personas mayores, sea un punto de encuentro para todas las edades.
“"Tenemos un centro de jubilados muy activo, pero hay gente que no se siente mayor. La voluntad es crear un recurso comunitario donde todo el mundo pueda encontrar su espacio."
El alcalde Ricard Pérez ha destacado la importancia de estas iniciativas para mejorar la comunicación y la socialización, citando el éxito del proyecto anterior 'Connecta en gran', que redujo las visitas 'multifrecuentes' al centro de atención primaria. También se plantea ofrecer comidas comunitarias en el futuro, ya que la alimentación a menudo se ve afectada en momentos de bajo estado de ánimo.
La inversión en las obras del centro oscila entre los 20.000 y 30.000 euros. La experiencia de éxito de otros proyectos intergeneracionales, como uno de divulgación de plantas medicinales donde jóvenes y mujeres expertas colaboran, sirve de inspiración para el Espai La Rasa. Vecinas como Maria March, Isabel Maldonado y Pilar Quingles han expresado su entusiasmo por estas nuevas herramientas, que consideran un 'antes y un después' para la comunidad.




