Las quejas sobre el mal estado de conservación del Eje Pirenaico (N-260) en el tramo que une Pont de Bar y Martinet han aumentado considerablemente debido a la aparición de decenas de baches profundos. Este deterioro se aceleró a principios de año por el frío intenso y el uso continuado de potasa para evitar la formación de placas de hielo.
La situación ha ido empeorando y las quejas también, lo que ha obligado a iniciar un parcheo provisional para garantizar la seguridad de los conductores.
Ante el empeoramiento de la situación, Carreteras del Estado está llevando a cabo un parcheo provisional para mejorar la seguridad de los conductores. Sin embargo, la solución definitiva llegará con la renovación integral del pavimento.
El anuncio de la renovación fue realizado por el subdelegado del Gobierno en Lleida, José Crespín, quien confirmó que las obras comenzarán en abril. Esta inversión se enmarca dentro del acuerdo firmado en 2024 entre el Estado y la Generalitat para destinar 260 millones de euros a la mejora de la N-260.




