La Associació Llibre del Pirineu constata la "buena salud" del sector, con un volumen constante de títulos y nuevos autores de la zona que apuestan por este público. En este contexto, la nueva librería El Refugi Kanalla, impulsada por Sònia Mataró y Núria Vilarrubla, abre sus puertas en el centro histórico de la capital del Alt Urgell.
“"Hay que ralentizar los tiempos, ir más tranquilos y volver a ciertas dinámicas que se han ido perdiendo."
El proyecto, basado en un modelo cooperativo, busca ser un "antídoto" al uso abusivo de pantallas. Mataró destaca que el modelo es "único" en el territorio, combinando la venta de libros con un espacio de ocio familiar que incluye actividades artísticas y de descubrimiento del entorno, huyendo de la óptica de la "conciliación".
Esta iniciativa se suma a la apuesta que hizo Edicions Salòria hace quince años con la creación de la colección Petit Pirineu. Su director, Marcel·lí Pascual, explica que la colección, centrada en leyendas y tradiciones de montaña, es hoy el "pilar" de la empresa.
“"Es como un sector refugio y un espacio donde los padres, los educadores y las escuelas creen que se debe invertir en papel y reforzando, pues, la estructura del libro y lo que supone tenerlo en las manos."
Para fomentar la visibilidad de los escritores pirenaicos, este curso escolar se ha puesto en marcha el programa Pirineu Lector, que recomienda 18 libros (12 en catalán y 6 en aranés) para niños de 3 a 11 años. Esta iniciativa llega a más de 5.000 alumnos a través de 48 centros educativos del Alt Pirineu y Aran.




