El deslizamiento, que implica un gran volumen de tierra y rocas, se registró entre el kilómetro 171 y el 172 de la vía. El aviso se recibió poco después de las 8:45 horas, según confirmó el Servei Català de Trànsit.
A pesar de lo aparatoso del incidente, las autoridades han confirmado que no se han reportado daños personales ni materiales. Sin embargo, la incidencia sí ha provocado retenciones significativas en la carretera.
La maquinaria pesada ya está retirando los escombros que cayeron, con la previsión de que los trabajos se prolonguen durante todo el día.
La maquinaria pesada ya se encuentra trabajando en la zona para retirar los escombros caídos sobre la calzada, permitiendo que el tráfico pueda circular de manera intermitente por el carril restante.




