El desprendimiento ocurrió en el término de Sant Joan Fumat y afectó directamente la movilidad de un centenar de vecinos, quienes tuvieron que usar vehículos 4x4 por la ruta alternativa de Farrera dels Llops. La carretera estuvo cortada desde las 12 del mediodía de este miércoles.
Por otro lado, la situación sigue siendo crítica en la Noguera, donde la carretera LV-9047, que conecta Balaguer y Camarasa, permanecerá cortada durante un mes. Este corte es consecuencia del desprendimiento de rocas que tuvo lugar el sábado anterior en Gerb, dentro del municipio de Os de Balaguer.
La Diputació de Lleida ha iniciado esta semana las obras de emergencia, presupuestadas en 500.000 euros, para limpiar y estabilizar el talud afectado. Los trabajos se centran en un sector que bordea un macizo rocoso de hasta 80 metros de altura, con el objetivo de garantizar la seguridad vial.
Según la institución, las tareas incluyen la reposición del tramo de barrera dinámica dañada, la estabilización del talud inestable y actuaciones preventivas en otros tramos de la ladera con riesgo de nuevos desprendimientos.




