El pueblo de Viu de Llevata ha recuperado una reproducción de una lipsanoteca, una pequeña caja de madera utilizada durante la consagración de templos románicos. Esta pieza, encontrada fortuitamente durante unas obras de mantenimiento en 1972, contiene un pergamino notarial y litúrgico que aporta datos clave sobre la historia de la iglesia.
Según Montse Macià, delegada diocesana de Patrimonio Artístico y Cultural, el documento especifica la fecha de consagración del templo, la pertenencia de las reliquias a Sant Albí, la dedicación de la iglesia a Santa Maria, y la identidad de quien realizó el acto: el obispo Ramon Guillem.
Esta consagración, anterior a la de las iglesias de Taüll (1123), confirma que Santa Maria de Viu de Llevata es el primer gran templo románico de la Ribagorça. Como otras iglesias del Valle de Boí, su construcción se debe a la actividad de los señores de Erill.
La réplica exacta de la lipsanoteca, realizada por una empresa especializada a petición del Museu de Lleida, regresa ahora al templo. Esta iniciativa, 50 años después del descubrimiento original, permite que este testimonio del siglo XII vuelva a formar parte del patrimonio de la iglesia, que muchos desconocían.




