Vecinos de la calle Bruc rechazan cambios de movilidad y amenazan con 'montar barricadas'

El Ayuntamiento defiende el traslado de la parada de autobuses al Parc dels Soldats, pero se compromete a celebrar nuevas reuniones con los residentes para buscar consenso.

Señal de tráfico en una calle residencial estrecha, simbolizando el conflicto de movilidad.
IA

Señal de tráfico en una calle residencial estrecha, simbolizando el conflicto de movilidad.

Los residentes de la calle Bruc se reunieron con el Ayuntamiento en el Pabellón de Suecia este martes para expresar su fuerte oposición al aumento de tráfico previsto a raíz del traslado de la parada de autobuses cerca del Parc dels Soldats.

El encuentro, marcado por la tensión y las interrupciones, sirvió para que el vecindario expusiera sus argumentos contra la idea de convertir la calle Bruc en la principal arteria viaria entre la calle del Roser y la Valldan. La principal preocupación se centra en la cuarentena de párkings privados existentes y el riesgo de colapso que se generará cada vez que un vehículo se detenga para abrir un garaje, alertando de nuevos riesgos para peatones y residentes.

"La calle Bruc existe desde hace años y es una lástima que se hayan acordado de ella para hacer esta chapuza. Lo único que no queremos es que los coches pasen por nuestra calle."

Vecinos de la Calle Bruc · Colectivo afectado
Por su parte, el gobierno municipal, con el alcalde Ivan Sànchez y los concejales Aleix Serra (Urbanismo) y Guillem Canal (Movilidad) al frente, defendió la ubicación del Parc dels Soldats como la mejor opción técnica. Para mitigar el impacto en la calle Bruc, el ejecutivo anunció que, además de arreglar el pavimento, se instalarán entre tres y cuatro pasos de peatones elevados o complementados con resaltos para obligar a los vehículos a reducir la velocidad.
Una vecina propuso la instalación de un radar de tramo para forzar la circulación por debajo de los 30 km/h, una medida que el alcalde Sànchez admitió que no se habían planteado, pero que se estudiará. El gobierno también detalló cambios en las plazas de aparcamiento en la carretera de Solsona y la previsión de hacer un cambio de sentido en la calle Justícia para facilitar el acceso al Pla de l'Alemany sin pasar por la calle Bruc.
A pesar del rechazo frontal, con expresiones como “montaremos barricadas” para impedir las obras, el ejecutivo aseguró que celebrará “las reuniones que sean necesarias” y pidió a los vecinos que escogieran a sus representantes. Parte de la oposición, incluyendo a Marc Ortega (PSC) y Lluís Minoves (no adscrito), sugirió detener el proceso y abrir una mesa de negociación.