El Plan Territorial Sectorial para la Implementación de las Energías Renovables en Cataluña (PLATER) está provocando un fuerte rechazo en numerosos municipios de todo el territorio. Las administraciones locales consideran que su voz no ha sido suficientemente escuchada, alertando de proyectos "faraónicos" que podrían poner en riesgo el turismo y la biodiversidad de las zonas afectadas. En las Tierras del Ebro, por ejemplo, se critica que se les impone un precio "nada justo ni equitativo". Paralelamente, desde las comarcas gerundenses se ha impulsado un manifiesto que ya cuenta con el apoyo de más de 180 ayuntamientos de una treintena de comarcas, los cuales piden detener la tramitación del plan. El Govern, por su parte, defiende la "necesidad" del PLATER para "ordenar" la transición energética y evitar "macroproyectos" y "expropiaciones".
El documento del PLATER identifica las zonas con mayor potencial para acoger nueva potencia eólica y fotovoltaica, estableciendo objetivos mínimos de generación por comarcas y municipios. El Segrià, Anoia y Garrigues son algunas de las comarcas señaladas con un alto potencial para nuevas instalaciones.
En la comarca de Anoia, el PLATER prevé una capacidad de generación de 3.340 MW, situándola como la segunda comarca con más potencial, solo superada por el Segrià. Esta previsión genera preocupación entre los alcaldes de la zona, que ya están preparando alegaciones. Un caso paradigmático es el de Rubió, un municipio de poco más de 200 habitantes que ya cuenta con 50 molinos eólicos y que el plan prevé que sume 35 más de 200 metros de altura, además de un centenar de hectáreas de placas solares.
El alcalde de Rubió, Francesc d'Assís Sillero, critica la "planificación muy poco transparente" y "sin pisar el territorio". Denuncia la falta de consideración por la proximidad a masías y núcleos diseminados, afirmando que "sin estas distancias mínimas la gente tendrá que marcharse porque no se puede vivir con un monstruo de 200 metros de altitud al lado de casa". Sillero lamenta que el municipio "ya ha contribuido" a la transición energética y considera injusto tener que asumir "una parte de la cuota comarcal" cuando otros municipios como Igualada no tienen ninguna afectación.
Los alcaldes de Anoia se están organizando para oponerse al PLATER, con el objetivo de aprobar una moción contraria en el próximo Consejo de Alcaldes. Según Sillero, "ya somos más o menos la mitad de la comarca, que estamos en contra".
Esta iniciativa de Anoia se enmarca en un movimiento más amplio en Cataluña, surgido inicialmente en las comarcas gerundenses. Más de 180 ayuntamientos de una treintena de comarcas se han agrupado en un grupo transversal por la defensa del territorio y se opondrán a la propuesta actual del PLATER. Este grupo se constituirá como Asociación de Municipios para la Reforma del Plater (AMRP) y entregará un manifiesto conjunto al presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Los consistorios consideran que el plan se ha elaborado "sin una aportación real y efectiva del mundo local ni del conjunto del territorio". Exigen la paralización de la tramitación y una reunión con el presidente de la Generalitat. El alcalde de Viladasens, Xavier Sánchez, uno de los promotores, señala que "más de 180 municipios de toda Cataluña" demuestran que el PLATER "no ha tenido en cuenta los municipios".
Además, trabajan para presentar en el Parlamento de Cataluña una Propuesta de Resolución para suspender y revisar el modelo territorial del Plater, buscando "garantizar el equilibrio territorial, la participación y la autonomía local". Creen que la unión de estos municipios forzará el diálogo para reconducir la ordenación estratégica del territorio en la construcción de nuevas plantas de energía renovable.
En las comarcas gerundenses, los municipios de Viladasens (Gironès) y Vilademuls (Pla de l'Estany) son los que tienen más superficie afectada por el PLATER, con una afectación porcentualmente alta a nivel de Cataluña. El alcalde de Viladasens, Xavier Sánchez, considera que "la capa cero" debería ser la de los municipios, aunque el ICAEN afirma haber considerado 141 capas. Sánchez defiende la reforma del decreto y propone crear pequeñas plantas solares para hacer una "mancomunidad energética", vertiendo el excedente a la red como "solidaridad" con las áreas urbanas.
El alcalde de Viladasens apuesta por agotar primero los tejados y espacios antropizados antes de "macroproyectos energéticos" que implican la pérdida de campos agrícolas y paisajísticos, advirtiendo del riesgo para la "soberanía alimentaria" y la "biodiversidad". Argumenta que la normativa ambiental de la Generalitat ya indica priorizar espacios desarrollados. Considera que el PLATER contradice esta normativa e invade competencias municipales, ya que "el Estatuto de Autonomía da plena competencia a los municipios para ordenar el territorio".
Desde las Tierras del Ebro, también se critica que el PLATER "sobrepasa la soberanía municipal". El alcalde de L'Ametlla de Mar, Jordi Gaseni, lamenta que la Generalitat impondrá el plan a pesar de las modificaciones urbanísticas locales para contribuir a las renovables sin impactar en el paisaje. Ofrecen espacios "ya antropizados" como polígonos industriales, pero advierte del riesgo para elementos patrimoniales como "olivos y algarrobos centenarios o construcciones de piedra seca de más de 200 años".
En el Baix Ebre, el PLATER asigna 509,7 MW de energía solar y 1.261,9 MW de eólica, cifras muy superiores a las actuales. La comarca, cuarta productora de energía eólica, es identificada como la décima con más potencial. Gaseni reivindica que la comarca ya "hace un gran esfuerzo" y "ya somos solidarios con la generación de energía" por la proximidad a la central nuclear.
La Terra Alta exige quedar "blindada" a la implantación eólica hasta 2030, argumentando que ya ha contribuido lo suficiente, produciendo el 25% de la energía eólica de Cataluña. El Consejo Comarcal y la plataforma Terra Alta Viva presentarán enmiendas al PLATER, que identifica la comarca como la décima con más potencial. Se prevé que la comarca cuadruplique su producción eólica, alcanzando los 1.792,6 MW para 2050, además de potencia fotovoltaica.
Núria Altés, portavoz de Terra Alta Viva, denuncia que los objetivos eólicos son "inasumibles" y que se les exige un "impuesto de renovables que no es justo". Critica que no se haya tenido en cuenta la "masificación eólica existente" y que las promesas hayan sido "vacías", sintiéndose "engañados".
La comarca teme que el PLATER abra la puerta a aerogeneradores cerca del "rico mosaico agrario", poniendo en riesgo la apuesta vitivinícola y enoturística. Jordi Gaseni, de L'Ametlla de Mar, señala que el plan permite instalar molinos cerca del litoral, a 200 metros de playas, y que esto no será aceptado por el turismo local como podría ser en otras ciudades europeas. Reclama una distribución más equilibrada de la "solidaridad energética".
En Tornabous, en Urgell, el alcalde David Vilaró critica que el plan perjudica las zonas rurales, afectando "suelo agrícola de calidad" y yendo "en detrimento de la producción de alimentos" y de la población. Estiman que unas veinte hectáreas de uso agrícola deberán ser reconvertidas en instalaciones solares, "el equivalente a 20 campos de fútbol".
Desde Unió de Pagesos, se cuestiona que el Govern reserve "300.000 hectáreas como zona prioritaria". Salomó Torres, responsable de Pagesia Gran, anima a presentar alegaciones e ironiza sobre las Tierras del Ebro, que ya producen el 22% de la energía eólica, tengan más zonas "aptas". Defiende que "la equidad es repartir el impacto" y que hay potencial solar y eólico en todo el territorio, incluyendo Barcelona.
La consellera de Territori i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, defendió en el Parlamento que el PLATER es "la herramienta para evitar macroproyectos" y que los ayuntamientos tienen "las puertas abiertas" del Departamento para "trabajar conjuntamente". Aseguró que "habrá la participación de todos" y que se han mantenido reuniones con los alcaldes que lo han pedido.
El CEO de l'Energètica, Daniel Pérez, defiende que se ha hecho un "esfuerzo" para un reparto "equilibrado" de renovables, priorizando proyectos en las comarcas "que vayan peor en el grado de consecución del PLATER" para "generar este equilibrio territorial".




