El proyecto, diseñado originalmente en 2010, contempla una línea de 254 kilómetros que pasará por 57 municipios, incluyendo Igualada, Manresa y Vic. La inversión para actualizar los informes técnicos asciende a 5,46 millones de euros.
Esta infraestructura mixta permitirá el transporte de pasajeros a 250 km/h y de mercancías a 140 km/h. El objetivo es romper el modelo radial centrado en Barcelona y potenciar nodos logísticos como el de Igualada-Òdena.
“"Si se hubiera ejecutado hace dos décadas, muchos de los problemas que tenemos actualmente en la red no existirían."
La previsión del Govern es que los proyectos constructivos puedan redactarse entre 2028 y 2029, con la meta de iniciar las obras en el año 2030.




