La medida afecta a 220 alumnos y veinte docentes, que serán reubicados en el edificio de la Teneria a partir del próximo jueves. La decisión se tomó tras un estudio técnico que detectó un deterioro en el forjado del inmueble, inaugurado hace 53 años, lo que obligó a desalojar el centro de forma inmediata por precaución.
“"Prevenimos antes de curar. La seguridad de los hijos y de los docentes es para nosotros primordial."
Las obras de rehabilitación requerirán una inversión estimada de más de 300.000 euros. Según los técnicos municipales, aunque el riesgo de colapso no era inmediato, la evolución de las grietas aconsejaba el cese de la actividad para garantizar la seguridad de la comunidad educativa.




