Tras el cierre repentino del colegio por deficiencias en el forjado, los alumnos han sido reubicados en el edificio de La Teneria. Aunque la respuesta institucional fue ágil, la comunidad educativa advierte que la provisionalidad está alterando las dinámicas escolares y el día a día de los docentes.
“"El inconveniente principal es que es un edificio sin patio."
La falta de una zona de recreo obliga a utilizar plazas y parques de la ciudad, lo que complica la gestión de los descansos. El Ayuntamiento de Igualada prevé una inversión de 300.000 euros para reparar el edificio original y permitir la reapertura tras el verano.




