Los fuegos declarados en Sentmenat, Artesa de Segre y Carme han tensionado al máximo a los servicios de emergencia. Esta situación se ha sumado a las tareas de control que aún se realizaban en la zona de las Gavarres, en el Baix Empordà.
El incendio del Vallès Occidental ha sido uno de los puntos más críticos. Según datos de los Agents Rurals, el fuego ha afectado aproximadamente 90 hectáreas, con un potencial de expansión muy superior. Los esfuerzos se han centrado en evitar que las llamas llegaran a las urbanizaciones cercanas y al espacio natural de Sant Llorenç del Munt.
En la comarca de la Anoia, el fuego iniciado en el municipio de Carme ha provocado la ampliación de las órdenes de confinamiento. Las medidas de seguridad han afectado a varios núcleos de población, incluyendo zonas de Igualada, la Pobla de Claramunt, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y Castellolí.
Finalmente, en la Noguera, los equipos de extinción lograron estabilizar un incendio al norte de Artesa de Segre, cerca de Comiols. El fuego, que se originó en una zona agrícola, se había extendido hacia la masa forestal antes de ser controlado a última hora de la tarde.




