La intervención en este punto de la vía, que ha sufrido un desprendimiento parcial de una escollera, todavía se encuentra en fase de estudio para determinar la solución técnica más adecuada. Paralelamente, se ha confirmado que en 2026 se licitará el estudio previo para la construcción del túnel de la Bonaigua, una demanda histórica de los municipios del Pallars Sobirà.
Estas actuaciones se enmarcan en un plan de inversiones para el Alt Pirineu y Aran dotado con 35 millones de euros. Más de la mitad de esta partida, 18 millones, se destinarán a la red viaria, incluyendo mejoras en el eje de Comiols y tareas de mantenimiento para revertir el deterioro acumulado en las infraestructuras.
El presupuesto también contempla proyectos para la mejora de entornos naturales, la desestacionalización de la oferta turística y el apoyo a la línea ferroviaria Lleida-la Pobla. Además, se ha anunciado la creación de un nuevo marco legal para los caminos de montaña, a menudo de titularidad municipal y con dificultades de mantenimiento ante fenómenos geológicos.




