Intensifican la vigilancia del urogallo, en peligro de extinción en los Pirineos

Las autoridades catalanas refuerzan las medidas de seguimiento y protección para la supervivencia de esta ave emblemática.

Imagen de un urogallo macho en un bosque de alta montaña de los Pirineos.
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Imagen de un urogallo macho en un bosque de alta montaña de los Pirineos.

El Departamento de Territorio y los Agentes Rurales intensifican en primavera las acciones de seguimiento y protección del urogallo (Tetrao urogallus), una especie catalogada en peligro de extinción en los Pirineos.

La primavera marca un incremento en las acciones de seguimiento y protección del urogallo, un ave emblemática de los Pirineos catalogada en peligro de extinción. El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, junto con el Cuerpo de Agentes Rurales, impulsa nuevas medidas para garantizar la supervivencia de esta especie vulnerable.
Una de las principales novedades de este año es la monitorización telemática de las zonas donde reside el urogallo. Se instalarán cámaras trampa fotográficas con carteles informativos para detectar el acceso de personas no autorizadas a áreas sensibles. Esta vigilancia se intensificará durante la época de cría y el invierno, periodos clave para la biología de la especie.
El urogallo es extremadamente sensible a las perturbaciones humanas. Durante la primavera, la concentración de los machos en sus cantos (leks) hace que la presencia humana pueda generar estrés, afectando la reproducción y reduciendo las posibilidades de fecundación. La normativa catalana vigente prevé sanciones de hasta 3.000 euros por molestias intencionadas a especies en peligro de extinción.
Desde los años 80, la Generalitat de Catalunya y el Conselh Generau d’Aran colaboran en el seguimiento para identificar los factores limitantes del urogallo. Los estudios señalan que la depredación de nidos por mamíferos como la marta, la garduña y el zorro, cuyas poblaciones se han recuperado, es un factor clave que debe abordarse. Esta presión depredadora se suma a otras amenazas antrópicas.
Para combatir la depredación, el Departamento de Territorio refuerza líneas de trabajo para disminuir el impacto sobre los huevos. Se está evaluando la eficacia de la alimentación disuasoria, suministrando alimento alternativo a los depredadores para reducir la presión sobre los nidos. Esta medida ha demostrado éxito en Escocia, incrementando la supervivencia de los pollos hasta un 130%.
Otras medidas implementadas en colaboración con el Conselh Generau d’Aran incluyen el monitoreo de la población, la delimitación de áreas críticas, la compatibilización de la actividad forestal, mejoras de hábitat, la ordenación del uso público (señalización y modificación de itinerarios) y campañas de sensibilización.
También se trabaja en la retirada de cables obsoletos y la señalización de los cables en uso para evitar colisiones, así como en el estudio de afectaciones por contaminantes químicos y patógenos. Estas acciones se coordinan con territorios cercanos y forman parte del grupo de trabajo estatal y de la Red de Investigación del Urogallo en los Pirineos, con participación de Andorra y Francia.
Una campaña de concienciación especialmente dirigida a la comunidad naturalista y fotográfica, bajo el lema “¡Dejémoslos cantar!”, pide evitar fotografiar los urogallos durante la época de cría. El Cuerpo de Agentes Rurales hace un llamamiento a la responsabilidad colectiva para proteger esta especie.
El urogallo, incluido en el Anexo I de la Directiva Aves y catalogado en peligro de extinción, se encuentra en una situación crítica. El censo de 2025 en Cataluña estima solo unos 245 machos, un 58% menos en 20 años, con una probabilidad de extinción superior al 50% en los próximos 40 años si no se actúa.