El Pontífice paseará por la calle Rosselló, entre la Diagonal y Sardenya, aproximadamente a las 18:30 horas, en un recorrido abierto al público antes de la ceremonia prevista en la Sagrada Familia a las 19:30 horas. Este trayecto, de unos 1.100 metros, se hará a "velocidad humana" según fuentes de la Guardia Urbana, con filtros de seguridad de los Mossos d'Esquadra.
La visita del Papa a Barcelona los días 9 y 10 de junio comportará un importante despliegue de seguridad y restricciones de movilidad. El Govern ha anunciado que se movilizarán 5.600 agentes de los Mossos d'Esquadra, a los que se unirán 500 efectivos de la Guardia Urbana, uno de los dispositivos más grandes de la historia de Cataluña.
El día 9 de junio, se prevé una vigilia de oración en el Estadi Lluís Companys, que convertirá Montjuïc en una zona de acceso restringido. Los vecinos de las zonas afectadas por cortes de tráfico deberán acreditar su residencia. Se recomienda el uso del metro, que reforzará su servicio un 23%, y se prevén afectaciones significativas en los recorridos de autobuses.
Las afectaciones a la movilidad en Ciutat Vella comenzarán el lunes 8 de junio y se alargarán hasta el jueves 11 de junio. Zonas como Sant Jaume y los alrededores del Palau Episcopal estarán cerradas al tráfico privado. En el Eixample, la visita a la Sagrada Familia provocará cortes de circulación y prohibición de aparcamiento en numerosas calles de la Dreta de l'Eixample el día 10 de junio.




