La competición, una de las más arraigadas en el territorio, combina la práctica deportiva con el conocimiento y el descubrimiento del patrimonio y los caminos tradicionales del Valle. Este año, la carrera más larga cubrió 21,5 kilómetros con 1.132 metros de desnivel positivo. El programa también incluyó una caminata de 15 kilómetros, el Trofeo Arturo Riba de 11 kilómetros, y el Trofeo Roland Giné de 5 kilómetros, adaptados a diferentes perfiles de participantes.
De los 466 inscritos totales, 196 eran mujeres y 270 hombres. La prueba, con salida en Es Bòrdes y recorridos que atravesaban diversos pueblos y espacios del valle, se ha consolidado como una cita importante del calendario deportivo aranes y una actividad para descubrir el territorio desde una perspectiva diferente.
La 29ª edición ha reivindicado una vez más el valor de los caminos tradicionales del Valle de Arán como espacios para la práctica deportiva, la conexión entre los pueblos y el descubrimiento del patrimonio natural y cultural aranes.




