La obra de Nus rinde un profundo tributo a la folclorista Palmira Jaquetti y a los habitantes del Pirineo que mantuvieron vivo el territorio hace un siglo. La novela surge de la recuperación de los diarios que Jaquetti escribió durante sus misiones de recolección de canciones para la Obra del Cançoner Popular de Catalunya.
“"La sensibilidad, respeto y humildad con la que honra a la gente de la montaña es un aspecto a destacar."
Arties, en la Val d'Aran, se convierte en el “campo base” de la novela, ya que fue donde Jaquetti comenzó a veranear después de la guerra. Desde este punto, la protagonista rememora sus vivencias, incluyendo pasajes que se desarrollan en Barcelona, el Pallars o el Alt Urgell, ofreciendo una “fotografía muy precisa” de la vida en los años 20 y 30 en el Pirineo.
Palmira Jaquetti es descrita por Nus como una mujer polifacética y “muy valiente”. En los años veinte del siglo pasado, recorrió los pueblos pirenaicos a lomos de un burro para recopilar canciones. Además de folclorista, era pedagoga, compositora y poeta, y estaba muy comprometida con las desigualdades sociales, llegando a acoger en su casa en Barcelona a niñas de Arties que querían estudiar.




