Los trabajos se desarrollarán en los núcleos de Vielha y Betren, abarcando casi 3.000 metros de longitud en áreas vulnerables a inundaciones. La intervención busca evitar situaciones como las vividas en 2013, cuando el desbordamiento del río causó graves daños materiales en la zona.
El plan incluye la eliminación de zarzas invasoras, la limpieza de márgenes y la retirada de árboles muertos. Además, se actuará bajo varios puentes para retirar sedimentos que actualmente reducen la sección de paso del agua, garantizando así una mayor seguridad ante posibles crecidas.
“"Agradecemos a la CHE que haya escuchado las demandas sobre la importancia de mejorar el estado de conservación del cauce."
El proyecto, que cuenta con una parte situada en zona protegida Natura 2000, se licitará próximamente y tendrá una duración de varios años para asegurar el mantenimiento constante del entorno fluvial.




