La jueza instructora ha concluido que no existen "indicios racionales de criminalidad" en el siniestro, ocurrido a unos 900 metros de profundidad. Tres geólogos, de 28, 29 y 31 años, perdieron la vida cuando les cayó una roca de aproximadamente dos toneladas.
Según el auto, la magistrada descarta que hubiera "omisión grave de las medidas de seguridad" o "incumplimiento de la normativa" por parte de la empresa Iberpotash, concesionaria de la mina de Súria.
La causa estaba abierta por un delito contra los derechos de los trabajadores y tres delitos de homicidio por imprudencia. La resolución judicial, avanzada por el diario El País, exime a la empresa de toda responsabilidad penal.




