El director del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) integró el equipo que, con el satélite Cheops de la Agencia Espacial Europea, descubrió cuatro planetas con una disposición atípica. Mientras que en el sistema solar los planetas rocosos están cerca del sol, en LHS 1903 las densidades se alternan de forma sorprendente.
“"Cuando los científicos hacemos descubrimientos que no se pueden explicar con las teorías vigentes siempre nos invade una sensación de felicidad porque significa que aprenderemos cosas nuevas."
Los expertos sugieren que la formación de estos cuerpos celestes fue secuencial y no simultánea. Esto justificaría que el último planeta fuera rocoso al no quedar gas disponible en el disco original. El futuro de la investigación pasa por solicitar tiempo de observación en el telescopio James Webb para estudiar sus atmósferas.




