El encuentro comenzó con buenas sensaciones para los visitantes gracias a un triple de Reyes, pero la defensa del Barça pronto tomó el control. Los problemas de faltas de Pierre Oriola y la falta de rotación interior penalizaron a un equipo que se vio superado por el físico de Hernangómez y Fall.
Tras un segundo cuarto con muy poco acierto ofensivo, el Baxi Manresa se hundió definitivamente en el tercer periodo. La diferencia llegó a superar los 40 puntos en algunos tramos, dejando el partido visto para sentencia mucho antes del pitido final pese a los esfuerzos aislados de Steinbergs.




